26 agosto, 2026
El sector construcción se perfila como uno de los principales motores de la economía peruana en 2026. El Banco Central de Reserva (BCR) elevó su proyección de crecimiento para la actividad de 6% a 10%, después de registrar una expansión de 13.3% en el primer trimestre del año. El impulso proviene del avance simultáneo de obras de infraestructura pública y privada, junto con un mayor dinamismo del consumo interno.
El BCR ajusta también sus proyecciones del PBI
La revisión no es aislada: el BCR también elevó su previsión de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para 2026, de 3.2% a 3.4%. Este ajuste responde principalmente a una perspectiva más favorable para los sectores no primarios de la economía, aunque el impacto de El Niño sobre las actividades primarias sigue limitando una expansión mayor.
Inversión privada y residencial en aceleración
La inversión privada, por su parte, creció 13.2% interanual en el primer trimestre, y el BCR proyecta que alcance 12.5% en todo 2026, una cifra considerablemente superior al 9.5% que había estimado en su reporte anterior. La inversión residencial también acelera su ritmo, sostenida por la autoconstrucción, el mercado inmobiliario formal y una mayor demanda interna de cemento.
El consumo de cemento crecería cerca de 10%
En esa línea, el Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank proyecta que las ventas de cemento crecerán cerca de 10% este año, en sintonía con el crecimiento esperado del sector. Este consumo se sostiene en tres frentes: la autoconstrucción representa cerca del 70% del consumo interno de cemento, la venta de nuevas viviendas formales, que creció 25% en el primer trimestre, y los proyectos de infraestructura en ejecución. La colocación de créditos hipotecarios, además, aumentó 11.7% en mayo, favorecida por menores tasas de interés.
La infraestructura pública
La infraestructura pública es el otro gran soporte del crecimiento. El BCR destaca el avance de la Línea 2 y de un ramal de la Línea 4 del Metro de Lima, con una inversión conjunta de US$5,300 millones, además de proyectos bajo el mecanismo de obras por impuestos y nuevas inversiones en puertos y aeropuertos. El Gobierno ha colocado a la infraestructura entre sus prioridades, con planes que incluyen las líneas 3, 4, 5 y 6 del Metro de Lima, sistemas de metro para Arequipa, Piura y Trujillo, y los trenes de cercanías Lima-Ica y Lima-Barranca.
Obras paralizadas: el problema estructural
Sin embargo, el crecimiento en cifras no resuelve por sí solo los problemas estructurales del sector. La Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN) ha identificado alrededor de 2,500 obras paralizadas en el país, además de una cartera de aproximadamente US$50,000 millones en proyectos de infraestructura que, de ejecutarse, podría generar hasta dos millones de empleos formales. Su presidente, Juan Antonio Pacheco Romaní, advirtió que no basta con construir: los proyectos deben contar desde el inicio con mecanismos que garanticen su operación y mantenimiento en el tiempo.