01 septiembre, 2026
La probabilidad de que el Fenómeno del Niño alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de este año vuelve a poner en agenda uno de los principales desafíos del país: proteger la biodiversidad marina y las actividades económicas que dependen del océano. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima una probabilidad de 80% de que el evento sea muy fuerte, mientras que investigaciones publicadas en la revista Nature advierten que podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados en aproximadamente 150 años.
Frente a este escenario, especialistas de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) consideran que el Plan de Contingencia anunciado por el Ejecutivo debe incorporar un enfoque de economía azul, que fortalezca la capacidad de respuesta de sectores como la pesca, la acuicultura, el turismo y la conservación de los ecosistemas marinos. Según Jimpson Dávila, director del Programa de Gobernanza Marina de la SPDA, el mar sostiene actividades que generan empleo, seguridad alimentaria y desarrollo para miles de familias, por lo que integrar este enfoque en la planificación permitiría fortalecer la resiliencia del país frente a los efectos del fenómeno.